jueves, octubre 12, 2006
Cartas desde Siena (Primer capitulo de una laaaaarga historia)
Hola desde el mundo y la vida totalmente distinta que llevo.
Lo primero deciros que siento no haberos escrito antes un mail solo para vosotros: de verdad que no es una excusa facil que he utilizado por mera pereza de no escribiros, sino que no he tenido tiempo real, fisico de hacerlo. Tampoco ha ayudado el hecho de que hasta ahora no he tenido Internet de facil acceso, en casa 24 horas como estabamos acostumbrados hasta ahora.
Ahora que tengo un poco mas de tiempo (solo un poco mas) aprovecho para contaros a vosotros como estoy; y lo hago en un momento que no estoy muy boyante, por el hecho precisamente de que como tengo mas tiempo, o estoy un poco mas tranquilo, me doy cuenta de lo que me esta pasando, de lo que hago, de que estoy lejos de casa y de todos vosotros y que estoy solo. No es una sensación de que solo estoy en esta vida, que desamparado y todas esas mierdas, si no de que aquí, por primera vez en mi vida, me tengo que valer por mismo. Si quiero algo tengo que hacerlo yo: lavar, comprar comida, limpiar, etc. Y que el tiempo que me queda después de eso es minimo, para salir algo, ir a clase y poco mas.
Los primeros dias fueron una puta locura, y aun hoy no me doy cuenta de lo que estoy haciendo, de donde estoy, de porque, de como he llegado aquí. El dia que me fui, al dia siguiente de que vinieseis a verme, estaba muy nervioso. La mañana se me paso volando, y cuando me quise dar cuenta estaba en
Cuando llegamos a Roma, palizon de arrastrar maleton por todo el puto metro de Roma que no tiene escaleras mecanicas hasta que llegamos al hostel. Tardísimo, cansados y sudados, en una Roma lluviosa de otoño. El hostel era el tipico de alberguistas de mierda de estos: 15 € por noche en una mini habitación llena de literas, unas 30 personas, con un olor a pie, una humedad y una de mierda que tiraba para atrás. Ni con lo cansado y sudado que llegue me animo a ducharme. Dormi vestido. Y poco y mal.
A la mañana siguiente nos levantamos a las 7 de la mañana para volver a arrastrar la jodida maleta a la estacion de autobús. Mas paliza, pero llegamos bien y a tiempo de pillar el bus low cost que nos traia a Siena. Después de 3 horas en las que dormimos casi todo el tiempo, llegamos a Siena. Y al desembarcar nos separamos, cada uno por su lado. Irene se fue a casa de los italianos donde se iba a quedar (que consiguió un par de dias antes de venir) y yo al hostal donde supuestamente nos ibamos a alojar. Al llegar la maleta dijo “no puedo mas” y se rompio por 7 sitios distintos: ruedecitas, tirador y su puta madre. A partir de ese momento, tirar de la puta maleta en todas las mudanzas fue un puto suplicio.
En un principio iba a estar alojado alli 2 dias, tiempo mas que suficiente para encontrar alojamiento. Ademas nos habia resultado imposible encontrar alojamiento para mas dias, porque la puta ciudad estaba petada de turistas. Yanquis y alemanes sobre todo. Pasaron los dos dias no se muy bien como, tengo una maremagnum de recuerdos, una amalgama tremenda, un follon y un jaleo mental de la ostia. A pesar de tener solo dos dias de alojamiento, no me encontraba muy preocupado, sorprendentemente. Después de dejar las maletas nos fuimos a la calle a hacer un poco de turismo por la ciudad, que en un rato casi habiamos visto entera. Comprando la tarjeta de movil italiana conocimos a una chica de Salamanca, Vero. La pobre cuando nos oyo hablar itañol se nos acerco a hablar con nosotros. La pobre (como mucha gente aquí) se habia venido sola con 20 años y un maleton mas grande que ella. Eso son huevos y no los mios. Ya eramos 3 en el grupo.
Luego conocimos a los compañeros de piso de Irene, a los italianos de su casa. Nos fuimos con ellos por la tarde-noche de fiesta y estando con ellos en un garito tomando birra conocimos a los que a la postre se han convertido en mis amigos italianos: Valerio, Elvis y Fabio, ademas de muchos otros, pero sobre todo estos son los que se han convertido en mis mejores amigos. Acabamos de borrachera con Vero potando en el garito. Como vive tan lejos y estaba tan pedo, se quedo a dormir conmigo en el hostal, dado que yo estaba en la habitación doble solo. Por supuesto nada de nada, me cae genial y es como una hermana pequeña para mi, nada mas. Eso el primer dia aquí.
(Dedicado a Jul, Maria, Cani y Anatxu. Os echo de menos)
Ya hablaramos sobre otros paralelos, y vete preparando un duelo de calcio con esos amigos tuyos italianos para cuando la furia de verdad se vaya de tourné,
Yul.
<< Home










